EDITORIAL

El rol de las empresas en la postpandemia

Por Jorge Dell’ Oro/ Arena Pública Consultores

Si bien el siglo XXI comenzó con una marcada impronta de la tecnología, no podemos ignorar que también se ha producido una aceleración del deterioro del ecosistema global, haciéndonos a los humanos más vulnerables. La Gripe Aviar, el COVID19 y sus distintas mutaciones, según los científicos, son una muestra de ello.

La pandemia nos está obligando a rectificar valores y modificará el comportamiento del mundo capitalista y democrático. Es inevitable pensar cómo será la sociedad de aquí en más. Explorar e imaginar el futuro es una tarea que las empresas no deben soslayar.

La Responsabilidad Social Empresaria tiene que expandir su campo de acción, debe repensarse para un mundo distinto, con nuevas exigencias y además, en buena medida incierto. Hoy se habla de Reactivación Empresarial Responsable en lugar de RSE.

Sin dudas el Estado se ha hecho más fuerte, siempre después de una crisis es lógico que suceda. La pregunta es ¿hasta dónde? Lo hemos visto dentro de países democráticos, avanzar sobre los derechos individuales de los ciudadanos e intervenir en decisiones de las empresas privadas. No sólo el mundo empresarial debe estar atento a estos temas, es también una tarea de los ciudadanos.

Más allá del cuidado del medio ambiente que está en la agenda mundial, la sociedad ha quedado golpeada ante la magnitud de la pandemia que de momento no ha terminado. El sistema sanitario aún en países de gran desarrollo y economías solidas, se ha visto desbordado y en varios casos ineficiente. Parece inevitable que uno de los focos principales, en lo inmediato y mediano plazo, será fortificar los sistemas de salud.

Otro de los temas es la precariedad del mundo del trabajo que el COVID 19 hizo explícito dramáticamente. Lamentablemente se ampliarán las desigualdades. Por tal motivo, empieza a tomar más cuerpo y apoyo la idea de poder implementar el Ingreso Básico Universal, si bien se viene analizando desde fines de los años 70. No deja de ser un tema preocupante que buena parte de la población vea como un derecho a recibir sus ingresos directamente del Estado, como ya sucede en nuestro país, lo que significa ir totalmente en contra del modo de vida capitalista. Por más economía robusta que tengan, los Estados no podrán afrontar semejante gasto a pesar de la suba de impuestos.

La resignificación del rol y el aporte empresarial para dar respuesta a los efectos de la pospandemia y armonizar con la sociedad frente a la nueva dinámica económica y social, se hace imprescindible.

La empresas se están preparando para liderar la nueva normalidad, lo que implica, desde cómo superar nuevas coyunturas y crisis, su posición ante la sociedad, hasta generar alianzas y participar en proyectos que ayuden a superar los diversos y complejos temas actuales y por venir. El objetivo es enfrentar de la mejor manera el futuro, priorizando siempre el propio capital humano, pero también un rol social más intenso. No será una tarea sencilla, pero es el desafío que tenemos por delante, el cual habrá que tomarlo con gran compromiso y responsabilidad.

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